domingo, septiembre 09, 2012

Corto y preciso como estos tres meses.


¿Cómo te voy a odiar? Si lo único que hiciste fue hacerme feliz tal vez sin querer y eso fue lo mejor, me enamoraste siendo tú, la persona con problemas, con locuras y miedos, la que nunca dio de menos ni dijo demás. Fuiste tú quien dijo que tuviera cuidado con tu manera de ser, que al pendiente no estarías y que la sequedad era tu estilo. Yo me arriesgué pensando que el amor dobla las barreras y así decidí ir quitando una a una las mías como si peligro no corriera porque todos los peligros los quería correr, quería ver diciembre contigo y regalarte la promesa de un nuevo año junto a ti, quería regalarte en tu cumpleaños el mejor los días, porque quien es capaz de hacerme sentir pleno es alguien que se merece todo de todo lo bueno y lo mejor de mí. Pero hay cosas pasajeras y hasta el amor que creímos más duradero termina y no es culpa de nadie y ni de las circunstancias… sólo son cosas que pasan.
Y es inevitable no sentirte vacio, pero sólo por un tiempo.
Desde los Tejados de Teherán
Pietro Masturzo

Agradecimientos cotidianos

Me despierto, busco tu calor, lo disfruto, lo agradezco...  Salgo de la recamara y te miro sentando en lo tuyo y lo agradezco... Oigo tus lo...