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lunes, julio 01, 2024

Reclamos pendientes

Me gusta la gente que sabe lo que quiere o por lo menos es honesta al saber que está buscando aún descubrirlo. Con base en esta premisa decido hacerte este reclamo un poco desde el enojo, otro tanto desde la tristeza y un cachito con mala vibe. 

Sí, sí soy intenso, sí sé que es lo que quiero cuando lo veo y cuando te vi supe que eras diferente, cuando te trate me di cuenta que tenías gustos a fines a los míos y cuando me tratabas lo hacías demostrando interes. ¿cómo me puedo confundir si cuando te dije que me gustas, dijiste que sentias lo mismo? ¿cómo pude interpretar mal las señales, si estabas presente? bueno al inicio. 

Yo te pregunté ¿en verdad te interesa esto, sino no pasa nada pero no digas que sí cuando tus acciones demuestran desinteres? Y aquí viene mi enojo. En estos tiempos donde se critica tanto a las generaciones nuevas por el poco compromiso que demuestran en todo porque su paz interior es primordial, se me hace absurdo que uses esos recursos para desaparecer sin tener los agallas para decir: no joven, de momento no estamos manejando el enamoramiento de usted, sin embargo decías que sí, que sí te interesaba y acto seguido desaparecias hasta que te contactaba de nuevo. Cabrón, como diría Odin Dupeiron: "se han renunciado a herencias, a nacionalidades por amor" y tu no tienes el coraje, valentia o dignigidad para decir NO. Si le haces al poco hombre para no lastimar a los demás, creeme, habemos muchos que sabemos lidiar con un NO, pero en mi caso no puedo lidiar con los tibios y no, no se trata de quiera boda a la cuarta cita, pero si me gusta ir en el mismo canal hacia la misma dirección y con un wey que tenga un nivel descente de inteligencia emocional.

No sé a que le juegas, a lo mejor es una crisis de la edad donde tus nuevas rutinas te estan trayendo más seguidores y no sabes por cual decidirte, chance y sea que tienes varios prentedientes, chance sea que tu corazón no está listo o a lo mejor que estas bien sin compromisos. Motivos puedes tener muchos y todos validos, pero por lo mismo de tu edad no hubiera esperado una ausencia de tu parte como respuesta. Y este reclamo se pone bueno, porque también me llevo mi parte: puse mis expectativas y quien las siembra cosecha fracasos porque no está en mi el comportamiento de los otros, por eso te dije, te comenté y te pedí que fueras claro para saber dónde poner esas ganas, mis ganas, de seguir conociendote, de saber de tu día a día, de tu vida, de tus viajes, de tus logros y hasta tus enojos y desfalcos; y de nuevo tu respuesta de que sí que estabas bien y querías lo mismo... acto seguido desaparecias, yo te daba tu espacio y reaparecia en tu pantalla con un "Hola, ¿cómo estás" y luego tu silencio de días y yo creyendo tu respuesta del trabajo arduo, de la rutina pesada, del poco tiempo para lo secundario y sí, ahí entendí que yo estaba en lo secundario y me alejé hasta que perdí el interés, decidí ponertela fácil para no hacer drama, para que guardaras al menos un buen recuerdo mío, pero a quién quiero mentir, ese no soy, a la mierda todo eso porque yo soy confrontativo. Yo quiero abrazos largos con un wey que lo disfrute y que apueste porque haya más de esos abrazos largos. Yo quiero un compañero que diga sí y sus acciones sean congruentes a ese sí y que cuando diga no con tranquilidad y empatia sepa que agradeceré ese no, porque no agradezco el lenguaje, agradezco la comunicación sincera. Yo quiero un hombre que busque atardeceres a mi lado que disfrute el silencio y también que me busque en la mañana con las mismas ganas a pesar del tiempo. Quiero un vato con decisión porque yo no soy para tibios. 

Y ahora te explico porque dije que también escribía esto con tristeza. Lo hago porque por un momento pensé que había dado con esa relación que podría crecer, algo que valía la pena y no es que no valgas la pena, no estoy aquí para decir que eres un canalla, simplemente triste porque me hubiera gustado que fuera algo que no fue, que dijeras cosas que tus acciones avalarán. Para mi siempre serás un ser con muchos talentos, gustos, cultura, música, una mente en busca de cosas que sean todo menos comunes, atractivo, con estilo, que deja buena impresión en las vidas que toca, incluso en la mía... que mi reclamo pendiente de manera elcouente sea: que poca congruencia en tu discurso, y el reclamo pendiente de manera coloquial lo sientas en todo tu cuerpo con todas las letras que lo conforman: que pocos huevos tienes cabrón. 
 
 

lunes, enero 09, 2023

Un adiós para una gran bienvenida

Entré a mi primer trabajo formal con un nervio, a los 18 la vida se me había ido en la escuela y un par de trabajos para estudiantes de fines de semana, era una operadora de fondos de inversión cuando recién empezaba el boom por ellos. Para esos entonces era más inseguro de lo que soy ahora, yo el estudiante de escuela pública en el medio financiero en medio de puras chicas, casi todas guapas y tan seguras de si mismas, bastaba verlas para saber qué era lo que querían en la vida. Recuerdo haber entrado a la oficina que ocupa el área de telemarketing y estaba llena porque había entrevista en televisión y estaban tomando llamadas, también recuerdo que fuiste tú la que se me acercó con la sonrisa más franca y a pesar del estrés del momento, benditos días aquellos donde el estrés era no perder llamadas y de hacerlo yo creía que era algo de vida o muerte… que digo benditos días, más bien bendita vida que hace ver los pesares como algo relativo. En fin, ahí estaba yo cuando de pronto te acercaste con tu sonrisa bonita y me hiciste sentir bienvenido, fuiste mi primer gran recuerdo de ese lugar.

-Hola, soy Sandra- dijiste, no recuerdo el resto de la presentación, pero contigo me sentí menos nervioso, con menos miedo. Dios... ahora entiendo que no son los lugares o los momentos, son las personas las que me hacen los recuerdos valiosos. No convivimos mucho tiempo, pero el tiempo que lo hicimos siempre tuviste una sonrisa grandota, un abrazo, un “bombono” para mí, sin importar que yo tuviera la cabeza en la luna y no compagináramos en salidas o metas, siempre te sentí como alguien bonito.

Soy muy agradecido con las personas que me dan paz y tu me la dabas, por ello a pesar del tiempo siempre quise saber que estabas bien, me daba gusto verte cada vez más guapa, más segura, más decidida. No puedo decir cosas como fuiste la mejor porque no convivimos mucho, además de que te veía como una humana con tus claros y tus oscuros, con locuras, disfrutando, cantando a Alejandro Fernández, y siempre con esa sonrisa grandota que me regresa al “hola, soy Sandra”.

Hoy me dijeron que ya no estabas y se me hizo el corazón chiquito, algo se me rompió un poquito, y no deje de pensar en tu sonrisa y en tu cabello y en todas tus fotos. No voy a decir que éramos los mejores amigos, los más cercanos, los más íntimos porque no, no lo éramos. Solo te puedo decir que para mí fuiste y siempre serás la mejor bienvenida, la más bonita.

Sabes bombona, estoy seguro que a donde quieras que estés, la vida, el universo o dios te recibieron de la misma manera, puedo asegurar que quién te recibió se presentó contigo te sonrío de manera sincera y te hizo perder todo miedo, hizo desaparecer todos los nervios y te sentiste en paz y tranquila… confiada.



Sandra, en donde quieras que estés mi gratitud total siempre, te quiero bombona  

domingo, agosto 02, 2020

La mejor amiga del mundo

Cuando te conocí, no sabía la aventura que estaba por vivir. Cuando entré a recogerte tú me escogiste, recuerdo que aventaste a tu hermana con tal de ser tú la que cupiera en mis brazos, desde ahí supe que para toda la vida, ya fuera la tuya o la mía, pero seguro estaba de que sería para toda la vida. 
Hoy, a 7 meses de tu partida, me preguntaron que quién eras tú y mi respuesta fue: el amor de mi vida. Fuiste esas caminatas con frío o con calor que me obligaban a cuidar de ti en vez de solo a mi.
Eres y siempre serás esa silla mordida en tus ratos de ansiedad o soledad. 
Eres ese ladrido desesperado cuando nos íbamos alejando de la casa. 
Eres esa mancha en la pared junto a mi puerta que me recuerda que por ahí te hacías espacio cuando la puerta estaba entre abierta. 
Eres esos dos platos rojos, mi color favorito, donde muchas veces te vi empujar tu comida con desagrado cuando otra vez te tocaban croquetas. 
Eres esa culpa por haberte regañado cuando te comiste la portada del libro de Angeles Mastretta que mi amigo Anibal me regaló. 
Eres esos paseo a Chapultepec, cuando ibamos a dar la vuelta solos tú y yo y eres ese salto con ganas de atrapar un pájaro y por imprudente terminaste en mojada en una fuente, tú que tanto odiabas el agua. También estuviste en la Maquesa con toda la familia o Huasca donde no se sabía quien era el más desobediente de todos los niños: tú, Richie, Diego o los tres juntos. O también ese paseo al Nevado de Toluca, ¡como nos divertimos y como te cansaste! Compartimos tú y yo a mis tres perritas favoritas y ahí iba yo con mi manada de perras riendonos, sacandonos fotos contigo en ese viaje... yo ahí sabía que ya empezabas a despedirte y aún así tantos lugares que me hicieron falta contigo, tonto yo que creí que eras eterna. 

Hoy me dijeron que lo que yo traigo es tristeza atorada o mal manejada, alguien más me dijo que la tristeza no se maneja, solo se deja libre, se deja salir y yo te traigo callada desde hace 7 meses. 

Es que solo fuiste un perro, es que ya estás descansando, es que ya estás en paz, es que afortunada tú por habernos tenido como dueños, es que viviste muy bien, es que... es que... ES QUE YA NO ESTÁS, digan lo que digan, y por más que yo quiera creer que estoy bien, porque solo fuiste un perro, la verdad es que no, la verdad es que te extraño mucho. Tú me escogiste, tú me esperabas, tú me buscabas, tú te deshacías en amor cada vez que yo llegaba a casa, tú exigías mi atención rompiendo todo lo que se te pusiera en frente, tú estuviste siempre cuando yo regresaba de quién sabe que locuras y mis intentos fallidos por irme a quien sabe donde, pero por más que fallará en ir y venir, enamorarme y no, tú siempre ahí... con una oreja levantada y otra no, con tu pelo chino y gris, con tu aliento apestoso.

Y que decir con todas esas veces que creía que el amor me dejaba... tú te quedabas conmigo y me daba cuenta que el amor estaba ahí y cuando alguien me dice "el amor no existe", yo tengo la certeza de que sí existe y de que tuve la suerte de que me escogiera, de crecer juntos y ahora honrarlo.

Sí, todo proceso en la vida es nacer, crecer, a veces reproducirse, madurar y morir... y a pesar de que meses atrás notaba tu deterioro, creí que estarías conmigo un poco más, un año más, unos meses más, tal vez unos días más... pero ya estabas muy cansada, 14 años y medio de amor incondicional también tienen que transcender y hasta tus últimos días me hiciste feliz. 

"Bree, cuando te tengas que ir, que sea conmigo y en mis brazos" te decía mientras te abraza todos los días que pude abrazarte desde que te noté más decaída, incluso te dije "o dame una señal de que ya no puedes seguir aquí para que te ayude a partir sin dolor" y oh sí que lo hiciste. El viernes  27 de diciembre del 2019, te desmayaste de la nada, eso era inusual porque solo lo hacias con cualquier tipo de exaltación y ese día de la nada te desvaneciste y a pesar de que despertaste, volteaste a verme y ya no te pudiste parar. Lo supe con verte a los ojos, tú tiempo había llegado... necio yo que te pedía que te levantaras, "por favor Bree, levántate, todavía no te vayas, aún no estoy listo" pero tú ya lo estabas y ya no podías aguantar. Te cargué y perdiste el conocimiento en mis brazos, justo como te lo pedí. Dicen que el llanto de los vivos retiene a los que se van y tú regresaste de lo que pensé era tu partida. Pensé en llevaste al hospital, pero sabía y tú sabías. Te acosté en tu cama, que puse sobre la mía y me quede contigo viéndote sufrir en tus últimos momentos. De nuevo volví a pedir que no te fueras, "tú no, no me dejes, quédate por favor...", hasta que entendí. Minutos después y no sé con qué entendimiento le pedí a María, Vicenta y Daniel, mis muertos, que te vinieran a acompañar, que me ayudaran a que no sufrieras más, pedí y pedí y volví a pedir por que dejarás de sufrir y fue cuando tomaste una última inhalación, como si fueras a tomar impulso para un gran viaje y así fue... no volviste a inhalar y yo me quede con el corazón roto, vacío, en pausa y así me quedé 7 meses después de que te fuiste.

Ninguna otra emoción me permití, vivía agradecido de saber que los días eran iguales unos a otros, el resguardo de la pandemia fue mi guarida para no sentir nada y mi pretexto para no acompañar en el dolor a aquellos que dolor tenían, no tenía y aún no tengo las palabras para consolar a alguien, sino era capaz de ponerle nombre a eso que me tenía inmóvil, menos a acompañar a alguien más.

Sabes... el 4 de julio, llegó de manera abrupta a nuestras vidas una nueva mascota que quise desde que supe que llegaría a mi vida y justo con su llegada mi cuerpo y mi corazón necesitan ponerle nombre a eso que intente dejar dormido, inmóvil, muerto... la tristeza de no tenerte. 

El amor sana y mi nueva integrante vino a sacar ese dolor y tristeza de tu ausencia, a recordarme lo bonito de amar y gracias a todo lo que aprendí de ti, se que puedo hacerlo mejor porque me ayudaste a crecer. 
Sí, para muchos fuiste una perrita, una mascota, un animal... pero para mi fuiste mi mejor amiga. 
Siempre, siempre te voy a llevar conmigo BREE.
Gracias por tanto. 

 

1999 y las cosas que nunca me dije

  Y un día de 2024 sin querer me encontré en el mismo lugar de hace 26 años. Llegué al frente del edificio que ya se me hacía familiar, cruc...