Hoy…
¿Qué nos diremos?
¿Qué palabras nos susurraremos o qué otras nos prometeremos?
Cuando el corazón nos duele, cuando la razón nos falla, cuando sentimos de más al otro y de menos a nosotros, es cuando el amor se nos descompone y deja de parecerse al concepto de PARA SIEMPRE... Este espacio es para vaciar las penas porque a veces en las historias de los otros podemos encontrar consuelo
Para el tiempo en que decidí dejar de pensar y sólo ser, estábamos caminando por Francisco Sosa hacía Santa Catarina, vimos casas coloniales, el Centro de Cultura Italiano y la Casa de Cultura Reyes Heroles, vimos un panteón y también me mostraste tu pasión por la religión católica, me explicaste el emblema de los Jesuitas y me besaste con pasión, me dijiste –mira, ¿qué es eso? – yo volteé y me tomaste en tus brazos, me aferraste con tus labios, sentí tu pecho contra mi y toque tu cabello castaño a juego con tus ojos, no importó que la gente pasara, ni que los autos avanzaran, me importaba atesorar ese lugar, ese olor, tu sabor, tu detalle… Era sólo sentir y ganas de que fuera para siempre.
A las 5:30 de la mañana estábamos rumbo a un lugar entrañable para mi, muy cerca de Querétaro, donde me gustaba gastar las tardes comiendo antojitos de todo tipo, pero esta vez íbamos a desayunar a un restaurante con terraza bastante formal formada por pilares labrados con caras de ángeles y toques de madera, había alcatraces en todos lados y yo con la carta aun en la manos, me dijo PERDÓNAME, ni siquiera las miradas estaban entrelazadas, tuve que bajar la carpeta de piel con franjas rojas, donde estaba a punto de elegir una tortilla de huevo rellena de espinacas y queso de cabra, para mirar al sujeto que estaba frente a mi; mis ojos no cabían en sus órbitas, no sé si tenía cara de espanto, sorpresa, gusto o una mezcla de todas a la vez, lo que sé es que no dije nada, él se limitó a decir:
Yo recordé ese momento de noche cuando estábamos juntos en su casa, hacía frío como hoy y la seguridad entera cabía en su cama, cabía en mis brazos y cabía entre las sabanas, miedo no había y sólo sentía una necesidad de su calor, su presencia lo era todo, a su lado todo estaba bien, en verdad no podía pedirle más a la vida de lo que no cupiera en nuestras manos; hasta que de pronto como amanecer anunciando su llegada, alguien llamó de madrugada, tal vez por eso me da miedo contestar el teléfono a esas horas, tal vez porque sólo son malas noticias y así fue, me dijeron que sí creía que en verdad el sujeto junto a mi era amor de un solo amor, me dijeron los espacios que ocupaba cuando no estaba conmigo, me dijeron que nombre buscar en su celular y que mensajes leer, me dijeron que tarjetas crédito usaba para que ocasiones y que mancuernillas eran sus favoritas. No sólo marcaron para engendrar la duda, llamaron para engendrarla, crecerla y justificarla; mataron todo de golpe, me mataron a mi por un tiempo, lo mataron a él para siempre, nos mataron a ambos, busque los mensajes en su celular y resultaron ciertos, las mancuernillas ni que decir, la vez que extravié una casi pierde los estribos, según él porque son las de la suerte, sus ausencias nunca las cuestione porque quien ama hasta a ciegas puede encontrar el bien amado y caminar sin titubear, pero resultó que un ciego, ciego siempre será.
Al día siguiente le mostré los mensajes, no tuvo el valor para negarlo y se lo agradecí porque le hubiera creído una y otra vez todo lo que hubiera querido decirme. Frente a él lloré una lágrima, lo único que alcance antes de salir y cerrar la puerta fue GRACIAS, no sé si fue un gracias por lo bueno, no sé si fue por romperme el corazón, por matarme de tajo, por haberme desengañado, tal vez fue un gracias estoico porque de mi jamás un reclamo, con tan sólo cerrar la puerta lloré lo que tenía dentro y lo que no también, lloré lo que dejaba del otro lado de la puerta, lloré cada palabra, cada hueco, cada olor, cada textura, le lloré para olvidarlo y lloré para olvidar que el amor vale la pena, porque cada pena la sufre cada quien a su modo, yo lo dejé y lo dejé para siempre.
Su problema era que le gustaban los amores de todo tipo, los fijos, los de paso, los prohibidos, los que aburren, los buenos y hasta los que no conviene y a todos esos amores los trataba de maravilla, aunque muchas veces se le amontonaban y de ahí los problemas, que se le va a hacer, uno tiene sus debilidades, unos el alcohol, drogas, mal carácter… él sólo los amores.| Francisco Mata Misterios |
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| Francisco Mata Sin Título |
Imagínate, el padre al que le grité que su religión no me servía y no me daba consuelo, me dijo con paciencia, y digo con paciencia porque si yo hubiera sido él, me hubiera mentado la madre, con tu perdón hijo, no soy de malas palabras, pero es lo que hubiera hecho. Hubieras visto como le reclamaba, como si él me lo hubiera matado, pero el señor este con no sé cuantas respiraciones me dijo “dios tiene maneras misteriosas de obrar” me dieron ganas de mandarlo derechito a la casa de su señor, pero lo escuché y regresé al siguiente domingo llorando y pidiéndole perdón a él y a su Dios, porque soñé a mi hijo tres días después diciéndome que él bien estaba y que si yo seguía aguantándome las ganas de llorar y de gritar iba a dejar sola a su mamá y pues la pobre ya no me aguantaría otro golpe así; lo vi guapote, seguro y tan tranquilo como si me hubiera visto un día antes. Despertando que me pongo mis pantuflas y que me voy al parque de aquí atrás, el que tiene muchos arbolitos a llorar a las 6 de la mañana, semejante ridículo me sentía aunque ni un alma había allí… Ahí en mitad de la oscuridad y el frío lo solté, dejé de culpar a todo aquel a quien había culpado, a Dios, a mi por no haber estado con él ese día en su auto, al padre con cara de mustio, hasta los policías que dijeron que fue un ajuste de cuentas, porque ahora todo lo que no resuelven de seguro es un ajuste de cuentas y hasta la casa nos revisaron, ya ni eso me quita la tranquilidad al día de hoy… Por eso hijo, cuídate mucho y vive, haz felices a todos si quieres y si no quieres no importa, se tú, porque al día de hoy uno ya no sabe.![]() |
| Pedro Meyer Todos somos Águilas |
| Efraín N. M. |
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| Graciela Iturbide "Muerte en el Cementerio" o "Mr. Death" |
Benditos los que pueden entregar el cuerpo como si fuera prestado, benditos los cuerpos que tocamos y los que repasamos, bendita cada curva y cada pliegue, bendito el reto de la ropa entre los dedos jugando a desnudarse…![]() |
| Flor Garduño |
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| Raghu Rai |
INCENDIO, te trasporta a el Líbano de la guerra interminable, donde el olvido hace del dolor algo ajeno y la indiferencia aparece engañosamente como única salida, INCENDIO invita a romper con el silencio que ahoga como cuchillo atravesado en la garganta y también nos recuerda que el pasar saliva también puede ser doloroso pero es algo que debemos de hacer… Incendio es vivir en medio de tanta tristeza sin dejarnos arrastrar por la zozobra y ser la diferencia, porque aunque el mundo se hunda uno por inercia siempre nada hacia arriba. ![]() |
| Raghu Rai Un espacio de paz en medio de la inmensidad... |
Bajaron las escaleras, ella se acomodo la bufanda y él se la desacomodo, subieron al auto y se fueron…
Y un día de 2024 sin querer me encontré en el mismo lugar de hace 26 años. Llegué al frente del edificio que ya se me hacía familiar, cruc...